Cuatro actores de cine y televisión fugaces

Uno de los post de este blog con más visitas y que despertó una mayor curiosidad es el referido a Siete actrices de las que nunca más se supo, por ello he decidido darle continuidad con esta nueva entrada en la que añado otro puñado de nombres  de actores que un día estuvieron en primera línea y que poco a poco desaparecieron sumergiéndose en el olvido más absoluto en algunos casos o enfocando su carrera por otros derroteros en otros. Son nombres de cantantes que aprovecharon el éxito de una canción para hacer una incursión en el mundo del cine como es el caso de Emilio Laín, de actores que debutaron en una película o serie de televisión pero no tuvieron éxito en la pequeña o gran pantalla como le sucedió a Juan Carlos Naya, o de personas anónimas a los que un golpe de suerte les llevó a protagonizar un papel relevante en el séptimo arte como Fernando García Rimada, nada menos que el Fernando el Católico de la Isabel de Castilla protagonizada por Sigourney Weaver en 1492, la Conquista del Paraíso. Son cuatro actores fugaces…


 

EMILIO LAÍN

Carátula del disco de Laín del tema Arriquitaun

Carátula del disco de Laín del tema Arriquitaun

 

Emilio Laín tuvo una carrera fulgurante en el mundo de la canción gracias a un título tan sonoro como estrafalario, Arriquitaun, que pincharon insistentemente en la radiofórmula de los años 80 y le dio tal popularidad que le permitió aparecer en programas emblemáticos como La bola de cristal o ser fichado por una marca de aceitunas para poner banda sonora a uno de sus spot publicitarios. Tras grabar un par de discos, y agotada la suerte en el mundo de la música, en 1986 probó suerte en el mundo de la interpretación con un papel episódico en la serie Turno de Oficio y en el año siguiente encadenó tres papeles en tres películas variopintas según su ficha en IMDB como Policía con Emilio Aragón y Ana Obregón como protagonistas; La guerra de los locos donde compartía reparto con actores como José Manuel Cervino, Álvaro de Luna o Emilio Gutiérrez Caba; y por último En penumbra una extraña cinta donde además de codearse con Miguel Bosé, Toni Cantó, Amparo Muñoz o Lola Herrera cantaba dos de sus canciones. En 1989 cerraba su carrera cinematográfica con un papel en el debut cinematográfico de la hoy consagrada Isabel Coixet titulado Demasiado viejo para morir joven.

A partir de aquí su rastro público desaparece y surgen varias leyendas en torno a su nombre como que desapareció tras engancharse en el mundo de las drogas, o que se marchó discretamente a Francia donde vive criando caballos y cuidando viñedos. En algún blog como La ficha rosa del trivial afirman en algunos comentarios que simplemente quiso volver al anonimato y que vive de manera muy feliz.


 

JUAN CARLOS NAYA

Juan Carlos Naya en uno de sus primeros papeles

Juan Carlos Naya en uno de sus primeros papeles

 

A Juan Carlos Naya no se le puede considerar estrictamente un actor fugaz ya que tiene una dilatada trayectoria sobre las tablas. Sin embargo su paso por la pantalla grande, donde debutó en 1977 con 18 años en la película ‘Niñas… al salón’ de Vicente Escrivá, sí que se puede considerar como tal porque lo que prometía ser una carrera de largo recorrido en cine y televisión se quedó en apenas un par de títulos y en una serie de televisión de gran popularidad, La Barraca, basada en la novela de Vicente Blasco Ibáñez y donde interpretaba a Tonet que se enamora perdidamente de Roseta, encarnada por una jovencísima Victoria Abril. Tras protagonizar algunos papeles de menor importancia en otras series de televisión durante la década de los 80, Juan Carlos Naya se centró fundamentalmente en el teatro con montajes destacados como Fedra, Don Juan Tenorio, Eloísa está debajo de un almendro o La venganza de don Mendo.

En la primera década de 2000 volvió al mundo audiovisual con papeles en algunas populares series de televisión como Aquí no hay quien viva, El Comisario, Cuéntame como pasó o Amar es para siempre, pero siempre en papeles secundarios y episódicos y muy lejos de un protagonista como auguraban sus primeros papeles en cine y televisión. También ha sido colaborador en algunos programas radiofónicos donde comentaba estrenos y noticias teatrales de la mano de los periodistas Reyes Monforte y Rafael Sánchez.


 

FERNANDO GARCÍA RIMADA

Fernando García Rimada en su papel más destacado

Fernando García Rimada, uno de los actores fugaces

El caso de Fernando García Rimada es el de esa persona anónima que por un golpe de suerte salta a la gran pantalla en un papel sin diálogo pero sí de mucha presencia y nada menos que de la mano de Sigourney Weaver. El director Ridley Scott vino a España a rodar su particular versión del descubrimiento de América, ‘1492, la conquista del paraíso’, y necesitaba un actor para encarnar al Rey Fernando el Católico que fuera el acompañante de su actriz fetiche a la que lanzó a la fama con ‘Alien, el octavo pasajero’, y allí apareció nuestro protagonista, con más de 40 años cumplidos y estudiante de interpretación en la Escuela de Arte Dramático de Málaga. El papel fue para él permitiéndole estar presente en algunas de las escenas más espectaculares de la película y codearse con actores como Gérard Depardieu. Aunque fue un papel casi testimonial le proporcionó cierta fama, sobre todo en su tierra y le reportó otros papeles en una cinta emblemática como ‘Airbag’, de Juanma Bajo Ulloa, o en ‘La Lola se va a los puertos’, junto a Rocío Jurado. Después participó en algunos cortos y en alguna serie de televisión pero su carrera no tuvo mucho mayor recorrido, aunque sí que se volcó en el teatro en su ciudad natal. Antes de fallecer en 2012 participó en un documental titulado ‘Contra el tiempo’, de José Manuel Serrano Cueto, donde contaba parte de su fascinante vida. El propio Serrano Cueto le dedica en su blog una emotiva entrada tras conocer el fallecimiento de García Rimada y cuenta que antes de ser actor fue cura, un episodio del que no le gustaba hablar.


 

LUIS MIGUEL CALVO ‘JUNCAL’

Luis Miguel Calvo, torero y actor fugaz en cine y televisión

Luis Miguel Calvo, torero y actor fugaz en cine y televisión

 

Luis Miguel Calvo era un joven torero burgalés al que otro golpe de suerte como el de Rimada le llevó a protagonizar uno de los capítulos de la serie ‘Cuentos imposibles’ que Jaime de Armiñán realizó para TVE en 1984. Era el capítulo titulado Juncal en el que Francisco Rabal interpretaba a un viejo matador de toros. El joven Luis Miguel Calvo fue elegido para interpretar a su hijo. Debido al éxito que tuvo la historia años después, en 1988, se convirtió en una serie propia de siete capítulos con el mismo título de ‘Juncal’ y Calvo retomó su papel de aspirante a matador de toros lo que le permitió figurar en los créditos junto al ya mencionado Paco Rabal y otros actores consagrados como Rafael Álvarez El Brujo, Emma Penella, Fernando Fernán Gómez o la mismísima Lola Flores. El papel no entrañaba mucha dificultad para Luis Miguel ya que interpretaba a Manuel Álvarez, uno de los dos hijos del crepuscular Juncal, que intenta seguir sus pasos en el mundo del toro. Debido al éxito de la serie, sobre todo gracias al buen hacer de Rabal y a la química que surgió con El Brujo, Luis Miguel Calvo pudo prolongar su carrera de actor y siempre en papeles vinculados con la fiesta nacional. Así en Hemingway, fiesta y muerte interpretaba al torero Antonio Ordóñez, y en Belmonte encarnó a Joselito. Y hasta aquí su paso por el cine y la televisión porque el joven matador intentó abrirse camino en el mundo del toro con desigual suerte. En homenaje a la serie que le dio popularidad en los carteles se anunciaba como Luis Miguel Calvo ‘Juncal’. En 1997 se retiró en la plaza de Las Ventas de Madrid y se convirtió luego en torero de plata ejerciendo de banderillero, llegando a convertirse en presidente de la Asociación Sindical de Profesionales Taurinos Independientes como recogía la revista Mundotoro.com.


 

 

Son solo cuatro nombres dentro de un mundo tan especial como es el del cine y la televisión donde cuesta mantenerse y dar continuidad a una carrera sólida y de largo recorrido. Hay muchos más como los de Mariano Alameda y Sergio Villoldo, dos de las estrellas de la serie juvenil ‘Al salir de clase’, que tras participar en otros proyectos de cine y teatro decidieron dejar el mundo audiovisual y dedicarse a la meditación convirtiéndose en maestro de yoga.

Y tú ¿conoces a algunos actores fugaces?

Mi nombre es Vicente y mis apellidos Gómez Fornés. Soy periodista, community manager y apasionado de las redes sociales.

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