Honrarás a tu padre

Honrarás a tu padre es el título de un libro escrito por el norteamericano Gay Talese y publicado en la década de los 70. Recientemente se ha vuelto a reeditar con un añadido que le ha devuelto a la actualidad y a ser descubierto por quienes no lo habían hecho aun. Este es mi caso y sin ser crítico literario, ni experto en libros me permito recomendarlo encarecidamente para amantes de la lectura, de los thriller y sobre todo para periodistas. El libro se centra en la historia de los Bonnano (los bananas) una familia de origen italiano que ocupó muchas páginas en la crónica de sucesos de los periódicos americanos en las décadas de los 60 y 70 por tratarse de unos reputados miembros de la mafia, envueltos en robos, crímenes y tiroteos como de cine. Se dice que el libro inspiró la popular serie de televisión de Los Soprano e incluso las películas de El Padrino. El autor disecciona de forma precisa y con abundantes datos la vida de uno de los miembros del clan: Bill Bonnano. Gay Talese llevó a cabo un estupendo trabajo periodístico y novela la vida de Bill en una interesante historia que, aunque pudiera parecer de ficción y propia de películas o series de tv, es real y permite descubrir cómo fue el auge y la decadencia de la mafia en territorio americano. Aunque el libro original se publicó a principios de los 70, Talese lo retomó recientemente para contar lo ocurrido con la familia protagonista desde esas fechas hasta prácticamente la actualidad, convirtiéndolo en una crónica viva periodística llena de interés y que da respuesta a un montón de curiosidades sobre las guerras de poder, la extorsión, los bajos fondos e incluso de la forma de actuar de los Estados y las altas instancias de poder.

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La deuda, un thriller de espionaje

Este fin de semana llegó a las carteleras una película interesante titulada ‘La deuda’. Se trata de una adaptación o revisión de una película israelí reciente que cuenta la operación de los servicios secretos israelíes, el Mossad, para capturar a uno de los médicos del campo de concentración de Birkenau, que vive camuflado como ginecólogo en el antiguo Berlín oriental. Dentro del anodino panorama de la cartelera estival esta cinta resulta atractiva por su temática y sobre todo porque se trata de un thriller protagonizado por una de las actrices emergentes y que dará que hablar mucho en el futuro: Jessica Chastain. Aunque esta película la rodó después de ‘El árbol de la vida’ , en España se ha estrenado antes con lo que permite descubrir a una intérprete de raza que fue recomendada por el mismísimo Al Pacino al director Terrence Malik. Además de Chastain está Helen Mirren, una garantía por su buen hacer; los veteranos Tom Wilkinson y Ciaran Hinds, y Sam Worthington, el protagonista de ‘Avatar’.

‘La deuda’ abarca dos periodos diferentes,  uno en 1967 cuando se llevó a cabo la operación por parte de tres agentes del Mossad, y otro en 1997 cunado esos tres mismos agentes, que son considerados héroes en su país, deben volver a enfretarse a su pasado y a unos fantasmas que no estaban tan enterrados como ellos pensaban. Aunque no resulta una película redonda ha conseguido mejorar el original y mantiene la tensión sobre todo en la parte que transcurre en el antiguo Berlín oriental. Es un filme recomendable.

La piel que habito

No se si porque en el cine se encontraban actores como Javier Cámara, Natalie Poza, directores de cine como Juan Flahn, o escritoras como Elvira Lindo, o porque al numeroso público de la sala le gustó la película pero el caso es que al finalizar la proyección de La piel que habito, la ultima de Almodóvar, se oyeron aplausos, no muchos pero al fin y al cabo hubo aplausos. Sin embargo, me atrevo a decir que no es de las mejores películas del manchego y más aun, es uno de los mayores fiascos del cine español. Pretende ser una cinta de género, de terror, pero no da nada de miedo y en los momentos cumbres, se supone de desgarro y drama, se oyen risas.
Los elementos o mimbres eran inmejorables: unos buenos actores, una excelente partitura de Alberto Iglesias, una fotografía, escenografía, ambientación de lo mejor… Y sin embargo Almodóvar lo echa todo a perder por su sentido de la trascendencia, por su afán perfeccionista y por su necesidad de incluir, aunque sea con calzador, elementos distintivos, de esos que se han bautizado como almodovarianos.
Antonio Banderas acata todas las ordenes del director y está correcto si bien no resulta nada creíble en su papel de cirujano plástico. Elena Anaya saca adelante su complicado personaje y es de lo mejor de la película. En su conjunto se puede decir que el elenco esta desaprovechado y que muchos de ellos resultan desdibujados en esta piel que más que habitada parece deshabitada.